Nunca nos tomarán en serio, chavos.
Justo en estos momentos se narra un suceso que, seguramente, los defensores de las redes sociales llamarán “triunfo” de los medios electrónicos sobre los tradicionales. Resulta que en Jalisco, en la Colonia La Calma del municipio de Zapopan, un par de policías fueron agredidos con armas largas. Los agresores, de los que nada se sabe, huyeron; y elementos de la seguridad pública están tras ellos. Es una persecución entre maleantes y gendarmes que involucra helicópteros, balazos, automóviles a alta velocidad y muchos desconocidos atravezando las calles. En twitter, una chica que se hace llamar @bethrivero (ahora conocida como @bethriver01, por cuestiones de “seguridad”) está cerca de uno de los sitios por donde se desarrolla la persecución. Narró lo que vió y obtuvo una fotografía.
Lo que la Rivero escribió y fotografió se distribuyó rápidamente. La alarma comenzó.
La diferencia entre los medios comunes y el twitterío es inmensa. Los periódicos en línea, usando la fotografía de la Rivero, reportan lo que sí se sabe: unas personas balearon a unos policías, llegan refuerzos, la persecusión se inicia, listo. En twitter, la parvada se adelanta y reporta: omg! sicarios, el narco está aquí, NO VAYAN A LA CALMA, NO VAYAN A LA CALMA! Precisamente, @bethrivero, que se describe como “Periodista Digital”, hace declaraciones en su timeline que distan mucho de la cautela propia de los medios profesionales que no garantizan ni lanzan dato alguno hasta no presumir pruebas.
El día de mañana, probablemente, habrá una nueva nota haciendo referencia a la tremenda desinformación que el twitterío acarrea por cada suceso que sienten próximo. En lugar de comentar lo que se conoce, se desata un torrente de enunciados inquietantes basados en todo ese prejuicio que la violencia, ya muy común en éste país, nos ha dejado. Y todavía más probable será la indignación de parte de la horda twittera cuando se den cuenta que, de nuevo, se les descalifica con justa razón de ser unos argüenderos.
Jill 20:53 el 29 junio 2010 Permalink |
¿Qué decir? La información en Twitter se mueve quizá más rápido de lo deseado, pero, ¿fué mentira? No. Hubieron balazos y Hollywoodazos por toda la colonia y por lo menos a mi me sirvió el saber sobre esto, pues tengo un familiar que trabaja muy cerca de la zona y era su hora de comida, por lo que temía que fuera a encontrarse con este “argüende”.
Yo hice retweets y “twitié” usando el “dicen”. Cuando hubieron noticias “oficiales” (que, bueno, el Informador luego publica cada cosa…) publiqué los links. ¿Qué hay de malo en comunicar lo que pasa?
No es que los tweets eran amarillistas… es que la situación estaba color de hormiga!
Sachiel 21:02 el 29 junio 2010 Permalink |
La diferencia entre el twitterío y los buenos periódicos, radio responsable o televisión digna está en que éstos últimos no dirán más de lo que saben, no se adelantarán a los hechos y no transmitirán más que la verdad. Mientras que a los primeros, con esa premura característica, lanzarán al timeline todo lo que la situación les haga gritar. ¿Porqué adelantarse a decir que el narcotráfico está tras todo el asunto cuando no se sabe si es así? Se sabe que hay balazos, que hay gente apurada recorriendo las calles. Pero, hay muchos detalles aún que son inciertos. Y a toda esa incertidumbre el twitterío responde con cada sustantivo que provoca golpear nuestra frente contra la palma de la mano.
pablasso 21:14 el 29 junio 2010 Permalink
La diferencia entre el twitterío y los buenos periódicos, radio responsable o televisión digna esta en que éstos últimos son medios de información comerciales a los que se le exige un código de ética. Twitter es solo una comunidad de gente que escribe lo que le pasa y piensa en el momento.
Si buscas neutralidad o profesionalismo generalizado en Twitter nunca lo vas a encontrar.
Sachiel 21:28 el 29 junio 2010 Permalink |
Sucede que existe el fenómeno llamado como “periodista ciudadano” o, como lo decía la Srta. Rivero, “periodista digital”, muy común en ésta era de las redes sociales. Mucho se da en twitter, como hoy. Habrá quien si defienda ese título y quien lo porte son soberbia. Ese título de “periodista” o “reportero”, con el subfijo que se le invente, involucra esa serie de lineamientos y los códigos de ética que mencionas para comunicar lo que sí sucede, como sucede.
Ahí es donde todo falla, porque quienes tienen confianza y esperanza en que “el resto de nosotros” posea y transmita la información se encuentran con la decepción de que en las redes no hay más que eso, una comunidad de gente común y corriente que escribe lo que le pasa y piensa en el momento.
Jill 21:48 el 29 junio 2010 Permalink |
Pero ni siquiera los periódicos informan bien. He leído notas adelantadas en todos de ello, tan así que Milenio publicó que la balacera iba rumbo a Galerías.
Alguna vez me tocó estar en comunicación social de la PGJ y veía como los medios anunciaban por anunciar, que al cabo “luego lo corregirían”.
Entiendo el punto expresado en el post, pero igual creo que la comunicación de este tipo de eventos vía Twitter puede servir. Sólo falta que el que escriba sepa expresarse y que el que lea tenga el criterio suficiente para entender y en su caso, dar RT.
Lur 5:32 el 30 junio 2010 Permalink |
Ja increible, piensas que los medios siempre dicen la verdad y que la gente no puefe hablar de lo que pasa en las calles? No es gente”comun” precisamente a la que le pasan estas cosas? Hombre, nunca podras callar bocas menos ideas y nunca al twitero.
Joel 19:32 el 1 julio 2010 Permalink |
Antes que todo, nadie dijo que queríamos (o cuando menos yo) que nos tomen “en serio”. Nos la pasamos con ironías y sarcasmos el 90% del tiempo, LOL esto, LOL lo otro.
Pero suponiendo que sí, la clave es “tómalo de quien viene”. Así como en la ‘vida rial’ es válido hacer esa comprobación antes que creerse todo, igual pasa en twitter. Yo le criticaría a @informador (por ejemplo) una nota llena de dimes y diretes (como ha pasado algunas veces), pero no una tuitera por más que en su BIO se crea una “cyberperiodista digital [sic]“. Es verdad que no es bueno caer en rumores, aunque no seamos un diario de circulación nacional. Pero de eso a pedir rigor periodístico a un ciudadano común…
Saludos.